PROPUESTAS PARA EL DESARROLLO DE EXTREMADURA
Pedro Martin Ruiz
Licenciado en Derecho. Sociólogo
La primera propuesta, por su carácter elemental y básico, es el abastecimiento, depuración y reutilización del agua en todos los municipios extremeños, mediante la mejora de los sistemas de distribución, apertura de pozos y tomas de embalses o de los canales de riego. En especial, de los embalses de Villalba, Alange y de La Serena hacia todo el sur y este de la provincia de Badajoz, donde desde este verano hay unas 15-20 localidades de la Mancomunidad de Tentudía y de la de LLerena con restricciones de agua potable, dada la evidente disminución de lluvia.
En estos momentos, finales de enero, la cuenca del Guadiana está al 33 % de su capacidad y en este aspecto poco podemos hacer, pero sí reducir el consumo con más austeridad y priorizando sus usos, y mediante la digitalización de la gestión la reducción de las pérdidas en su distribución, mayor control y aprovechamiento de los sistemas de saneamiento y, por otra parte, cuando sea posible, construir pequeñas presas para atender a la población.
2ºDotación suficiente de potencia eléctrica en todos los hogares e industrias, así como la instalación de internet de alta capacidad que facilite la actividad económica y el teletrabajo en todo el territorio. Resulta difícil entender que con un gran superávit de producción de electricidad tengamos problemas de energía en nuestros polígonos industriales, plataformas logísticas o para los grandes proyectos de inversión previstos en los próximos años. Consideramos que la eficiencia energética, el autoconsumo y las comunidades energéticas tienen mucho recorrido.
3ºPrestación de los servicios docentes, sanitarios y asistenciales adecuados a las necesidades de la población. De forma comarcalizada, mediante unidades móviles en las zonas despobladas y, en cualquier caso, ofrecer los servicios especializados en un tiempo inferior a una hora. Con una mayor dedicación e inversión hacia la formación profesional dual y digital para todos los jóvenes, a la reducción de las listas de espera hospitalarias y al cuidado de las personas en riesgo de pobreza.
4ºIncentivar la fusión de municipios y la concentración de la población en los núcleos viables y, sobre todo, en las catorce áreas urbanas de Extremadura. Lo cual no debe suponer el abandono de las actividades económicas rentables, ni de los recursos naturales ni del valioso patrimonio inmobiliario, histórico y cultural de nuestras zonas rurales. Por otra parte, fomentar el sentimiento de identidad y orgullo de pertenencia que motive luchar por la mejora de la región, inculcando la cultura del esfuerzo, del trabajo bien hecho y del emprendimiento, y apoyando toda clase de iniciativas para el bienestar de la población.
5ºDesarrollar el cooperativismo agrario, la formación de explotaciones viables, la agricultura inteligente y la industria agroalimentaria. Asimismo, transformar toda la producción agraria en productos finales y comercializar con buena presentación e imagen de marca, en especial, el aceite, el vino, las carnes y las frutas y hortalizas. Además, modernizar al máximo los sistemas de riego y elegir mejor los cultivos a favor de otros con menos exigencia de agua que los actuales. Destinar el 80% del agua disponible para el consumo del sector agrario parece excesivo, si se relaciona con la aportación de la productividad en el PIB regional.
Dentro del sector terciario el turismo constituye un buen pilar para el desarrollo, pero habría que poner más en valor todos nuestros recursos históricos, culturales, gastronómicos, de naturaleza y de salud y ocio, con mejores accesos a lugares emblemáticos, buenos profesionales al frente de cada actividad y con ofertas diferenciadas por especialidad y objetivos.
También, acelerar la apertura de los hoteles de calidad previstos, resolver el problema de la urbanización de Valdecañas y estudiar con los promotores la viabilidad del Parque Temático en Castilblanco y, en su caso, prestarle todo el apoyo necesario, con las modificaciones oportunas, pensando en el interés general y dejando a un lado la confrontación política.
Además del turismo, se incluyen en este sector una serie de servicios – administración pública, comercio, transporte, hostelería…- de escasa relevancia productiva. Convendría un mayor impulso de otros de mayor valor añadido, capital humano y mejores salarios, como son los servicios avanzados y especializados que se refieren a la informática, seguros y finanzas, las nuevas tecnologías, la innovación, consultorías, ingenierías, así como centros de excelencia de tipo docente, sanitario y deportes de alto rendimiento.
6ºEn cuanto a la industria, me parece que es un tema prioritario, puesto que constituye nuestra mayor debilidad. En concreto, hace falta un mayor desarrollo de toda la relacionada con la energía y la química y, de modo transversal, incentivar al máximo la electrificación, digitaliización e inteligencia artificial (IA) en todas las actividades de la economía productiva y doméstica. Para ello, es imprescindible un importante incremento de la producción de energía renovable de origen fotovoltaico, hidroeléctrica convencional y reversible, eólica y de la biomasa, así como la procedente de toda clase de residuos.
En este sentido, revisar muy al alza las previsiones del Plan Extremeño de la Energia y Clima 2021-30, en la linea del Plan de España, de acuerdo con la reciente Cumbre del Clima COP28 de Dubai y la Directiva de la Unión Europea 2023/2413 que aprueban triplicar la producción de energías renovables para el año 2030.
7ºEstas nuevas aportaciones de electricidad, en su mayor parte, deberían ser utilizada en la región para la producción de hidrógeno, amoniaco, fertilizantes, combustibles, oxígeno y otras aplicaciones, así como para reemplazar la producción nuclear por el cierre de Almaraz en 2027-28.También, para el almacenamiento en grandes baterías, la instalación de Centros de Datos y en otras industrias intensivas en consumo eléctrico, además para la electrificación de todas nuestras líneas ferroviarias y para los grandes proyectos de inversión previstos. Y, por supuesto, cumpliendo con todos los requisitos relativos al medio ambiente.
De este modo, se aprovecharía toda la cadena de valor, se crearía riqueza y numerosos empleos de calidad, que es de lo que se trata. Al mismo tiempo se evitaría la construcción de largos tendidos y torretas eléctricas hacia los grandes centros de consumo que tanto afectan al paisaje y a las aves.
8ºReducción del coste de la energía en un 15-20% de la tarifa para fomentar la instalación de empresas en la región, en especial, auxiliares de la industria agraria, de componentes de las energías renovables, del hidrógeno y de sus múltiples aplicaciones y, en general, para toda clase de actividad económica. Asimismo, fortalecer las pymes para que sean viables y sostenibles, en especial, las “startups” innovadoras y digitales, facilitando los procesos de fusión entre ellas.
Por otra parte, agilizar todos los permisos referidos a la minería moderna en Cañaveral, Almoharin, Alburquerque, Cáceres, Alconchel o en la Campiña sur de Badajoz. Es evidente que si queremos la transición energética y digital, tanto la Unión Europea como España, necesitan desarrollar la extracción y el procesamiento de minerales esenciales para no estar sometido a la fuerte y arriesgada dependencia actual de otros países.
Con la empresa pública Avante y el Programa Invest en Extremadura, junto con las Asociaciones empresariales, sería conveniente articular un PERTE Agroalimentario y otro de renovables, hidrógeno y descarbonización, acogidos a los Fondos Next Generation. En este sentido, existe una importante iniciativa para implantar varias plataformas solares en la comarca de La Serena para producir hidrógeno, amoniaco, fertilizantes, combustibles sostenibles y oxigeno, dentro de lo que ya se denomina Valle del Hidrógeno extremeño Mérida-Puertollano, en relación con Huelva, Sevilla y Algeciras y, a más largo plazo, con Lisboa-Sines.
9ºEn cuanto al tema de la vivienda no debería ser un problema, dada la enorme cantidad de casas y pisos vacíos que hay, tanto en las ciudades como en los municipios pequeños. Por ello, se propone que los Ayuntamientos y la Junta de Extremadura aprueben la creación de un Parque o Bolsa de viviendas rehabilitadas en propiedad, o alquiler de acuerdo con los propietarios, para ponerlas en el mercado en buenas condiciones, en especial, para los jóvenes trabajadores, según la potencial demanda en cada localidad.
Respecto a infraestructuras, aunque el cambio climático no favorece el incremento de nuevos regadíos, sería conveniente acabar las obras en la zona de Monterrubio y asegurar la disponibilidad de agua y rentabilidad de los cultivos en la zona regable de Tierra de Barros y Centro de Extremadura. En relación a las carreteras, acelerar las obras de la autovía de Cáceres- Badajoz, Coria-Castelo Branco, Santa Amalia-Ciudad Real y Badajoz-Córdoba-Granada, así como las Plataformas Logísticas de Badajoz, Mérida y Navalmoral.
También se podría licitar un Informe de Viabilidad para mejorar el recorrido Zafra-Puerto de Sines, con lo cual se incrementarían las relaciones de todo tipo con nuestra vecina Portugal, tanto por la parte norte desde Coria como por el sur desde Zafra. Por lo que se refiere al ferrocarril, es prioritario acabar las obras del AVE Madrid-Badajoz, electrificar los recorridos Mérida-Puertollano, Mérida-Sevilla-Huelva, potenciar el trayecto Cáceres-Valencia de Alcántara-Lisboa y acortar los plazos del estudio de viabilidad y construcción, en su caso, del tramo Plasencia-Salamanca de la Ruta de la Plata.
10ºReestructuración de la Administración Autonómica, adecuando mejor las competencias y las cargas de trabajo por departamentos, primando los puestos de trabajo de difícil ocupación, como, por ejemplo, las plazas de médicos especialistas en los hospitales de Talarrubias, Llerena y otros. En general, motivando a todo el personal para una mejor prestación de los servicios públicos al ciudadano, en especial, la atención al publico, las citas de todo tipo, la asistencia primaria, los largos trámites judiciales, autorizaciones, renovación de documentos, etc.
Por otra parte, me parece importante analizar y reducir el excesivo número de ayudas que existen, no solo para las personas necesitadas, y que pueden desincentivar la búsqueda de empleo, propiciar el conformismo, la economía sumergida o el fraude y que requieren una enorme burocracia y muchos funcionarios. Mas que prestaciones sociales y subsidios importan las ayudas al empleo, como complementar los bajos salarios, a veces, inferiores al salario mínimo, dar formación según demanda de las empresas y ofrecer trabajos sociales a ciertos colectivos vulnerables. De este modo, las personas se incorporan a la economía productiva y no sucedería que habiendo 75-80.000 parados en nuestra región no se encuentre gente para recoger las cosechas y se tenga que recurrir a trabajadores extranjeros.
Asimismo, es necesario profesionalizar la función publica, ofreciendo mayores garantías jurídicas a toda su normativa y decisiones administrativas, mejorar el sistema de ingresos y gastos y una buena Organización de Consejerías e Inspección de Servicios que simplifique, agilice, digitalice y controle todos los procedimientos, para que la Administración funcione mucho mejor y sepa ejecutar el 100% de los presupuestos y fondos o inversiones aprobadas para cada año.
Por lo que se refiere a la actividad de los negocios, no puede ser que crear una mediana o gran empresa en Extremadura sea una carrera de obstáculos por la cantidad de trámites, largos plazos y fallos administrativos, además, de los problemas derivados de las posturas radicales de ciertos colectivos que se oponen a cualquier iniciativa económica. Si queremos que vengan las empresas hay que establecer las condiciones y el entorno adecuado para que ello sea posible.
En cuanto a la Universidad, considero que debe implicarse más con el progreso de Extremadura, retener y atraer el talento, mayor relación con las empresas y adecuar las enseñanzas a las demandas de empleo del mercado. En su caso, eliminando ciertos grados con poco alumnado y creando otros nuevos de mayor futuro con un buen nivel de docencia e investigación.
Consideraciones Generales.
Como complemento a esta serie de propuestas, podemos añadir algunas consideraciones de carácter general que, aunque muchas son conocidas, creo conviene recordarlas. Sin ánimo de flagelarse ni derrotismos nos vemos obligados a reconocer que Extremadura no consigue detener su largo proceso de decadencia, si lo comparamos con las demás autonomías. Los datos son contundentes por lo que se refiere al producto interior bruto (PIB) de estos tres últimos años con una tasa de crecimiento inferior en casi dos puntos de media anual y con una renta per cápita, a pesar de que perdemos población, del 75% de la media, es decir, de 21.343 euros, siendo la de la comunidad de Madrid de 38.435, según datos referidos al año 2022.
Además, la estructura productiva por sectores no es la apropiada de una economía avanzada, con escasa presencia de la industria, en especial, de la industria manufacturera que participa con un 7.5 del PIB en la región, frente a un 13% en España. Por el contrario, una fuerte presencia del sector primario del orden de un 7.5%, frente a un 3% de media española. Respecto a otros indicadores, nos encontramos, en casi todos, entre las últimas tres regiones, ya sea en competitividad, tasa de pobreza, pérdida de población, paro, bajos salarios y pensiones, kilómetros electrificados de ferrocarril, densidad de población, tecnologías digitales, etc
El problema no es exclusivo sino que algo parecido sucede en Andalucía y Castilla la Mancha que, con leves variaciones, nos acompañan en esta clasificación desde hace ya unos 60 años, representando una tercera parte del territorio español. Por ello también hay que sumar otras regiones o provincias, sobre todo, por lo que se refiere al fenómeno de la despoblación, lo cual está produciendo una enorme brecha territorial que se traduce en que en el 20% del territorio nacional se concentra el 80% de la población y la riqueza, dejando al otro 80% casi abandonado. Es decir, miles de núcleos rurales, cada año que pasa, van perdiendo población, actividad económica, patrimonio inmobiliario, recursos y, poco a poco, su identidad e historia.
La igualdad ya sabemos que es imposible alcanzar, pero las excesivas desigualdades territoriales, tanto dentro del Estado, la comunidad autónoma y la provincia, además de las personales, aún más graves, pueden ser peligrosas para la paz social. Así nos encontramos que solo Madrid y Cataluña tienen el 40% del PIB español, el 1% de la población tiene el 20% del poder adquisitivo o el 10% concentra más de la mitad de la riqueza de España. En mi opinión, esta doble desigualdad constituye la verdadera “cuestión territorial” y no la que defienden algunos partidos políticos, y que si se quiere puede y debe resolverse.
Para ello proponemos un Acuerdo de Estado, al menos para dos legislaturas, por el cual se apruebe un Plan de Ordenación Territorial en el que se recoja un tratamiento específico muy favorable para todas las provincias y regiones que tengan, por ejemplo, una renta per cápita inferior o igual al 80% de la media nacional o una densidad demográfica inferior o igual a 25 habitantes por kilómetro cuadrado.
Lo cual beneficiaría a unas 25 provincias que, en muchos casos, reúnen los dos requisitos y estas serían las de actuación prioritaria para la instalación de empresas sostenibles que fijen la población y el empleo digno, de acuerdo con las posibilidades y recursos de cada una. Para hacerse una idea, Extremadura tiene una densidad de 25 h.kl.2,, mientras que Soria tiene 8 y Teruel 9. En el otro extremo, la Comunidad de Madrid tiene 862, el País Vasco 307, Cataluña 248 y España 95 h.kl.2.
Precisamente, la actual transición energética y digital, si es justa, puede facilitar la gran transformación de la sociedad española, pues es en la España poco desarrollada o vaciada donde mayores posibilidades existen para producir toda clase de energías renovables y donde es factible, teniendo buenas conexiones, la nueva industria digital, el comercio electrónico o el trabajo a distancia.
Ahora bien, en lugar de transportar la electricidad, como hasta ahora, a las grandes ciudades y centro industriales, una buena parte utilizarla en los lugares de producción, estableciendo tarifas reducidas y otros incentivos financieros, burocráticos y fiscales que hagan posible la permanencia de la población y la instalación de numerosas empresas, en especial, para fabricar hidrógeno, combustibles sostenibles o fertilizantes, así como otras de consumo intensivo de electricidad.
En este sentido, se plantea el discutido tema de la localización de las empresas. Habría que buscar cierto equilibrio y tratar de cambiar la tendencia generalizada de localizar la industria cerca de los grandes centros de consumo y localizarla en las zonas donde abunda la materia prima y otros recursos naturales, para que con su transformación en productos finales y de alto valor añadido se transporte a los grandes centros de consumo, y de forma preferente por ferrocarril electrificado con energías renovables. De esta forma, España estaría mejor repartida, equilibrada y cohesionada y se evitarían muchos problemas propios de las grandes economías de aglomeración y de concentración de la población, como son los precios, escasez de vivienda, la contaminación, salud, tráfico, convivencia familiar, etc.
Consideraciones específicas.
Extremadura es un caso paradigmático de colonización energética, pues exporta el 80% de su enorme producción de electricidad verde – nuclear, hidroeléctrica y solar- a través de tres grandes compañías eléctricas cuyas sedes fiscales no nos pertenecen y sin apenas contribuir con el desarrollo de la región. Damos por supuesto que las empresas tienen plena libertad de localización, pero el Estado puede exigir que los impuestos, mediante sus filiales, se ingresen en los territorios donde tienen su actividad y en función de la cifra de negocios, así como incentivar para que, de alguna manera, se impliquen en el desarrollo de los mismos.
Como hemos dicho en otras ocasiones, creemos que nuestra región con la transición energética y digital tiene una gran oportunidad de transformación de su tejido productivo y mejorar de forma importante su grado de desarrollo. Pero, no se trata solo de conseguir una financiación autonómica justa vía presupuestos del Estado en función de la población, que no nos beneficia, o discutir sobre el pago de la llamada deuda histórica o pedir un fondo de compensación o de nivelación autonómica, que también.
Lo que importa es crear las condiciones adecuadas, regulatorias y de infraestructuras, y facilitar la financiación para la localización de toda clase de empresas y servicios avanzados, a través de los fondos Next Generatión para los PERTE y de fondos estructurales de desarrollo regional y social europeo o de otros organismos nacionales para cualquier clase de iniciativa de creación de empleo. Es evidente que las ingentes ayudas, de forma directa o indirecta, destinadas a la gran industria, ya sea automovilística, siderurgia, naval, aeronáutica, química, mueble, textil o calzado no pueden llegar a Extremadura por la sencilla razón de que carecemos de ella.
No obstante, no perdemos la esperanza y confiamos que a partir de ahora se abra una ventana de oportunidad. En estos momentos, ya tenemos iniciados algunos de los grandes proyectos previstos que, sin duda, supondrán un gran cambio, como son la gigafactoría de baterías de Navalmoral de la Mata, la fábrica de diamantes sintéticos de Trujillo y el Centro de Investigación del Hidrógeno, todos ellos en la provincia de Cáceres. También en esta localidad parece que saldrá adelante el Ecopolígono para los Centros de Datos de CCGreen y alguna industria de energías renovables, hidrógeno y derivados de la minería del litio.
En Badajoz están en desarrollo la plataforma logística y la factoría de supercondensadores, en relación con las minas de níquel de Monesterio y de litio en Cañaveral, así como el reinicio de la explotación de la mina de wolframio de La Parrilla. Además, se encuentran en las dos provincias, una serie de interesantes proyectos industriales y turísticos perdidos en los muchos y lentos trámites administrativos y trabas medioambientales o judiciales, de los que espero y deseo que algunos llegarán a buen puerto.
Espero, asimismo, que sea una realidad la gran mayoría de las infraestructuras relacionadas en el punto 9 de las propuestas, incluyendo, en otro orden de cosas, la segunda fase del Hospital de Cáceres y la puesta en funcionamiento del nuevo Hospital de Don Benito-Villanueva.
En conclusión, me gustaría hacer una llamada a los poderes públicos, instituciones y sociedad civil, para que una buena parte de lo aquí expuesto, con el debido respeto y humildad, se integrara en un Programa de Actuaciones y reformas para la presente década, de acuerdo con un nuevo modelo productivo, necesitado de una mayor presencia de la industria y, también, de los servicios avanzados con el objetivo claro de crear riqueza y empleo de calidad para todos los extremeños. De este modo, podríamos reducir el paro juvenil, la sangría de la emigración y converger con el resto de las regiones españolas en cuanto al desarrollo social y económico.
Extremadura, Enero de 2024
Pedro Martin Ruiz





